Esta vida tan plácida me extingue...

De pequeña quería ser un ser ruidoso y decorativo...

viernes, 16 de agosto de 2013

(Igual) Te quiero


Te escribo desde tu tierra y
no desde la mía como
suelo hacer.

Estoy sentanda en un lugar donde
sé que no me encontrarás.
Me gusta pensarte corriendo por
la tarde aquí
entre los árboles
o tirado a medio pasto.

Hoy estoy más cerca que siempre
y sabemos (ambos) que más
lejos que nunca.

Es tonto ya pensar en este tiempo
que no es tuyo ni mío,
que esperé y ahora desprecio.

Aquí los pájaros cantan distinto,
te encuentro en los zapatos
del de a lado
y en las risas de los de la izquierda.

Voy aprendiendo a ser zurda
desde que te llevaste mi otra
mitad.

Es mentira aquello que dicen
sobre el corazón.

Yo no me siento triste,
más bien te siento triste a ti,
en el aire,
en esta, tu ciudad
y la mitad se me paraliza.

Aún con todo eso, los dedos me
queman por decirte que te quiero.

Distinto a como te quiero en
nuestra ciudad o en mi ciudad.

Pero al final te sigo queriendo,
aquí, desde este tu lugar.

2 comentarios:

Susana Jiménez dijo...

Es así de contradictorio a veces el amor, lejos estando cerca y cercanos en la distancia. El sentimiento no sabe de distancias...
Un placer leerte

Anel Canelita dijo...


El amor no conoce ni de distancias ni de nada, ni siquiera de él mismo.
Un gusto que me leas.
Un abrazo.