Esta vida tan plácida me extingue...

De pequeña quería ser un ser ruidoso y decorativo...

viernes, 25 de octubre de 2013

Lluvia

El cielo se hace pequeño cuando pienso en ti, 
Se comprime y baja en forma de lluvia... 
Un montón de gotas se aglutinan en mi ventana, 
me tocan para que les abra pero hasta ellas saben bien hablar de ti.

No he comido, ni me he bañado, 
ni estoy segura de quererles abrir...
Me da por imaginar que soy una golondrina oscura 
que vuela bajo tanto cielo que cae
y tú vuelas a un lado de mí.

Qué importan tantas gotitas mojándonos, 
si de que estamos juntos nos hablan de lo que la felicidad puede ser, 
un mundo irreconocible que espera por ti.

¿Y si regresas un ratito para vivir todo lo que no vivimos?

Me pregunto si a ti la lluvia te hablará de mí, 
si otro montón de gotas se aglutinan en tu ventana, en tu cabello, 
en el contorno de tus orejas y te susurran que sigo a tu espera...

Me pregunto más si las has querido oír.

Voy a salir y dejaré que me empapen, 
cada una trae un recuerdo, 
tu nombre, tu voz, tus cejas, 
la palma de tus manos...

Guardaría un millón de gotas en un frasco 
si con ellas pudiera recrearte, 
lo haría por el simple gusto de abrazarte...

De pronto, cuando yo les hablo les digo que llegaron tarde, 
les reclamos... 
En forma de respuesta, me dicen que llegaron a tiempo 
para que yo empezará a escribir de ti.

Sigue el cielo haciéndose pequeño... gris, 
sigue la lluvia mojando una ciudad 
que sabe que no has de regresar...

2 comentarios:

Hector Garnica dijo...

Hola poeta ya estoy de regreso por tu espacio y me encontré estos hermosos y evocativos versos, espero podamos platicar pronto es siempre un placer. Un abrazo.

Anel Canelita dijo...

Hola Héctor, espero te encuentres bien.
Muchas gracias por pasearte un rato por acá, el placer es mío, ya sabes que siempre es un gustazo saber de ti.
Qué bueno que andes de vuelta por estos medios. Ojalá podamos hacer algo pronto. Un abrazo